Nuestra historia

Tiene sus inicios en 1945, cuando un grupo de señoras inspiradas por el Padre Secondo deciden crear una Asociación que diera servicio a los más necesitados en Saltillo.

En ese tiempo se atendía enfermos, niños, ancianos, migrantes, madres solteras, se repartían despensas, apoyo de medicamentos y gastos funerarios.

En 1967 inicia como asociación formalmente constituida y dedica su principal esfuerzo a los más desamparados, las personas mayores.

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Con una dedicacion y esfuerzo inquebrantable el Ropero del Pobre se ha consolidado a lo largo de todos estos años como el Asilo en donde los mayores sienten su valía como personas lo que le da un sentido e identidad {unica

MISION

Atender a ancianos en una situación vulnerable, otorgándoles una vida digna hasta el momento de su partida y despertar una conciencia social hacia las personas mayores

 

VISION

Ser una Institución reconocida por la atención de calidad y calidez humana para quienes residen en el Asilo en donde sientan su valía como personas

VALORES

Nuestra Razon de Ser

Más que un asilo, un hogar

En Asilo Ropero del Pobre, las personas vuelven a sentirse en casa. Desde 1945, hemos acompañado a adultos mayores en situación de vulnerabilidad, ofreciendo atención integral en un ambiente de respeto, calidez y dignidad. Nuestro compromiso va más allá de cubrir necesidades básicas; creemos que cada persona merece vivir, no solo sobrevivir.

Una vida digna y plena

Hoy, 103 residentes encuentran aquí un hogar donde cada día es una oportunidad de vivir con seguridad, afecto y esperanza. En Asilo Ropero del Pobre, nos esforzamos por cambiar y dignificar la vida de quienes llegan con nosotros, promoviendo su bienestar físico y emocional.

La unión hace la diferencia

Nuestra labor ha sido posible gracias al apoyo de la comunidad durante 81 años. Su compromiso nos permite seguir brindando esta atención especializada. Únase a nuestra misión de atender a personas mayores vulnerables y sea parte de esta gran familia.

"La dedicación del Asilo Ropero del Pobre es inigualable. Han transformado la vida de mi abuela, dándole un hogar lleno de amor y respeto."

Familia López, Apodaca